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Oraciones para el Curso de Consagración a Jesús por María

Oraciones para cada día

por emsr24
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Oraciones para cada día del Curso de Consagración a Jesús por María

Les ofrecemos aquí las oraciones para cada día. Los pdf con el contenido de cada tema o meditación, se comparten en la comunidad de WhatsApp creada para todos los que se están preparando para consagrar su vida a Jesús por María.

1. Oraciones para los doce días preliminares

VENI CRATOR SPIRITUS

Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fieles
llena con tu divina gracia,
los corazones que creaste.

Tú, a quien llamamos Paráclito,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego,
caridad y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, dedo de la diestra del Padre; 
Tú, fiel promesa del Padre;
que inspiras nuestras palabras.

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Ilumina nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece la debilidad de nuestro cuerpo.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé nuestro director y nuestro guía,
para que evitemos todo mal.

Por ti conozcamos al Padre,
al Hijo revélanos también;
Creamos en ti, su Espíritu,
por los siglos de los siglos

Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos de los siglos. Amén.

AVE MARIS STELLA

Salve, Estrella del mar, 
 Madre, que diste a luz a Dios,
 quedando perpetuamente Virgen,
 feliz puerta del cielo.

 Pues recibiste aquel Ave
 de labios de Gabriel,
 ciméntanos en la paz,
 trocando el nombre de Eva. 

 Suelta las prisiones a los reos,
 da lumbre a los ciegos,
 ahuyenta nuestros males,
 recábanos todos los bienes.

 Muestra que eres Madre, 
 reciba por tu mediación nuestras plegarias
 el que nacido por nosotros, 
 se dignó ser tuyo.

 Virgen singular,
 sobre todos suave, 
 haz que libres de culpas,
 seamos suaves y castos.

 Danos una vida pura,
 prepara una senda segura,
 para que, viendo a Jesús,
 eternamente nos gocemos.

 Gloria sea a Dios Padre,
 loor a Cristo altísimo 
 y al Espíritu Santo:
 a los tres un solo honor. Amén.

MAGNÍFICAT

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
– como lo había prometido a nuestros padres –
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

2. Oraciones Primera Semana ( del día 13 al 19)

LETANÍAS AL ESPIRITU SANTO

Señor, ten piedad de nosotros… R/ Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros… R/ Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros… R/ Señor, ten piedad de nosotros

Padre Omnipotente… R/ ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo eterno del Padre y Redentor del mundo… R/ sálvanos.
Espíritu del Padre y del Hijo y Amor infinito del Uno y del Otro… R/ Santifícanos.
Trinidad Santísima… R/ Óyenos.

* A las siguientes letanías respondemos:  R/ Ven a nosotros.

Promesa del Padre
Don de Dios Altísimo
Rayo de luz celeste
Fuente de agua viva
Espíritu de amor y de verdad
Fuego abrasador
Autor de todo bien
Unción espiritual
Caridad ardiente
Espíritu de sabiduría
Espíritu de entendimiento
Espíritu de consejo y fortaleza
Espíritu de ciencia y de piedad
Espíritu de temor del Señor
Espíritu de gracia y de oración
Espíritu de paz y de dulzura
Espíritu de modestia y de inocencia
Espíritu consolador
Espíritu santificador
Espíritu que gobierna la Iglesia
Espíritu que llenas el universo
Espíritu de adopción de los hijos de Dios

* A las siguientes letanías respondemosR/  Te rogamos, óyenos

Espíritu Santo, imprime en nosotros el horror al pecado
Espíritu Santo, ven a renovar la faz de la tierra
Espíritu Santo, derrama tus luces en nuestra inteligencia
Espíritu Santo, graba tu ley en nuestros corazones
Espíritu Santo, abrásanos en el fuego de tu amor
Espíritu Santo, ábrenos el tesoro de tus gracias
Espíritu Santo, enséñanos a orar como se debe
Espíritu Santo, ilumínanos con tus inspiraciones celestiales
Espíritu Santo, concédenos la única ciencia necesaria
Espíritu Santo, inspíranos la práctica de tus virtudes
Espíritu Santo, haz que perseveremos en tu justicia
Espíritu Santo, sé Tú mismo nuestra recompensa
Espíritu Santo, no permitas que nos separemos de ti por la ilusión material

Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: — R/ Envíanos tu Espíritu Santo.
Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: — R/ Envíanos tu Espíritu Santo.
Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: — R/ Derrama en nuestras almas los dones del Espíritu Santo.
Cordero de Dios que borras los pecados del mundo: — R/ Infúndenos el Espíritu de sabiduría y devoción.
Ven ¡Oh Espíritu Santo! llena con tus dones los corazones de tus fieles. R/ Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

O R E M O S

Señor, que la fortaleza del Espíritu Santo venga en nuestra ayuda para que se digne lavar las manchas de nuestros corazones y protegernos contra nuestros enemigos. Por Cristo Nuestro Señor. Amen.

LETANÍAS DE LA VIRGEN

 Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, R/ ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo, 
Dios, Espíritu Santo, 
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María, R/ ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo, 
Madre de la Iglesia, 
Madre de la misericordia, 
Madre de la divina gracia, 
Madre de la esperanza, 
Madre purísima, 
Madre castísima, 
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada, 
Madre amable, 
Madre admirable, 
Madre del buen consejo, 
Madre del Creador, 
Madre del Salvador, 
Virgen prudentísima, 
Virgen digna de veneración, 
Virgen digna de alabanza, 
Virgen poderosa, 
Virgen clemente, 
Virgen fiel, 
Espejo de justicia, 
Trono de la sabiduría, 
Causa de nuestra alegría, 
Vaso espiritual, 
Vaso digno de honor, 
Vaso de insigne devoción, 
Rosa mística, 
Torre de David, 
Torre de marfil, 
Casa de oro, 
Arca de la Alianza, 
Puerta del cielo, 
Estrella de la mañana, 
Salud de los enfermos, 
Refugio de los pecadores, 
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos, 
Auxilio de los cristianos, 
Reina de los Ángeles, 
Reina de los Patriarcas, 
Reina de los Profetas, 
Reina de los Apóstoles, 
Reina de los Mártires, 
Reina de los Confesores, 
Reina de las Vírgenes, 
Reina de todos los Santos, 
Reina concebida sin pecado original, 
Reina asunta a los Cielos, 
Reina del Santísimo Rosario, 
Reina de la familia, 
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
R/ perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
R/ escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
R/ ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. 
R/ Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

AVE MARIS STELLA

Salve, Estrella del mar, 
 Madre, que diste a luz a Dios,
 quedando perpetuamente Virgen,
 feliz puerta del cielo.

 Pues recibiste aquel Ave
 de labios de Gabriel,
 ciméntanos en la paz,
 trocando el nombre de Eva. 

 Suelta las prisiones a los reos,
 da lumbre a los ciegos,
 ahuyenta nuestros males,
 recábanos todos los bienes.

 Muestra que eres Madre, 
 reciba por tu mediación nuestras plegarias
 el que, nacido por nosotros, 
 se dignó ser tuyo.

 Virgen singular,
 sobre todos suave, 
 haz que libres de culpas,
 seamos suaves y castos.

 Danos una vida pura,
 prepara una senda segura,
 para que, viendo a Jesús,
 eternamente nos gocemos.

 Gloria sea a Dios Padre,
 loor a Cristo altísimo 
 y al Espíritu Santo:
 a los tres un solo honor. Amén.

3. Oraciones para la Segunda Semana (del día 20 al 26)

Para esta semana:

  • Retomar las Letanías al Espíritu Santo y el Ave Maris Stella, que usamos en la primera semana (buscar arriba).
  • Además la Oración de María para sus fieles esclavos (ver más abajo)
  • Rezar el Santo Rosario con las letanías a la Virgen María. Recuerden que pueden unirse a rezar con nosotros, por Google Meet, a cualquier hora del día, pues rezamos un rosario a cada hora. Los enlaces a cada rosario se comparten en nuestros canales. Únete siguiendo estos enlaces: Canal de WhatsApp y Canal de Telegram.

Oración de María para sus fieles esclavos

Salve, María, amadísima Hija del Eterno Padre;
salve, María, Madre admirable del Hijo;
salve, María, fidelísima Esposa del Espíritu Santo;
salve, María, mi amada Madre, mi amable Señora, mi poderosa Soberana;
salve, mi gozo, mi gloria, mi corazón y mi alma.
Vos sois toda mía por misericordia, y yo soy todo vuestro por justicia.
Pero todavía no lo soy bastante.
De nuevo me entrego a Vos todo entero en calidad de eterno esclavo,
sin reservar nada ni para mí, ni para otros.

Si algo veis en mí que todavía no sea vuestro, tomadlo en seguida,
os lo suplico, y haceos dueña absoluta de todos mis haberes para destruir
y desarraigar y aniquilar en mí todo lo que desagrade a Dios y plantad,
levantad y producid todo lo que os guste.

La luz de vuestra fe disipe las tinieblas de mi espíritu;
vuestra humildad profunda ocupe el lugar de mi orgullo;
vuestra contemplación sublime detenga las distracciones de mi fantasía vagabunda;
vuestra continua vista de Dios llene de su presencia mi memoria,
el incendio de caridad de vuestro corazón abrase la tibieza y frialdad del mío;
cedan el sitio a vuestras virtudes mis pecados;
vuestros méritos sean delante de Dios mi adorno y suplemento.
En fin, queridísima y amadísima Madre, haced, si es posible,
que no tenga yo más espíritu que el vuestro para conocer
a Jesucristo y su divina voluntad;
que no tenga más alma que la vuestra para alabar y glorificar al Señor;
que no tenga más corazón que el vuestro
para amar a Dios con amor puro y con amor ardiente como Vos.

No pido visiones, ni revelaciones, ni gustos, ni contentos, ni aun espirituales.
Para Vos el ver claro, sin tinieblas; para Vos el gustar por entero sin amargura;
para Vos el triunfar gloriosa a la diestra de vuestro Hijo, sin humillación;
para Vos el mandar a los ángeles, hombres y demonios, con poder absoluto,
sin resistencia, y el disponer en fin, sin reserva alguna de todos los bienes de Dios.

Esta es, divina María, la mejor parte que se os ha concedido,
y que jamás se os quitará, que es para mí grandísimo gozo.
Para mí y mientras viva no quiero otro, sino el experimentar el que Vos tuvisteis:
creer 
a secas, sin nada ver y gustar; sufrir con alegría, sin consuelo de las criaturas;
morir a mí mismo, continuamente y sin descanso;
trabajar mucho hasta la muerte por Vos, sin interés,
como el más vil de los esclavos.
La sola gracia, que por pura misericordia os pido,
es que en todos los días y en todos los momentos de mi vida diga tres veces amén:
así sea a todo lo que hicisteis en la tierra, mientras en ella vivisteis;
así sea, a todo lo que hacéis ahora en el cielo;
así sea, a todo lo que obráis en mi alma,
a fin de que en ella sólo Vos estéis para glorificar plenamente a Jesús en mí,
en el tiempo y en la eternidad. Amén.

4. Oraciones para la Tercera Semana

Para esta semana:

  • Retomar las Letanías al Espíritu Santo y el Ave Maris Stella, que usamos en la primera semana (buscar arriba).
  • Letanía del santo nombre de Jesús compuesta por san Luis Grignion (ver abajo) o del sagrado Corazón
  • Oración de san Agustín (ver más abajo)
  • Oración “¡oh Jesús viviendo en María!” (ver más abajo)

Letanías al Santísimo Nombre de Jesús

Señor, ten piedad de nosotros… R/ Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros… R/ Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros… R/ Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, R/ ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, R/ ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo, R/ ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad que sois un solo Dios, R/ ten piedad de nosotros

Jesús, Hijo de Dios vivo, R/ ten piedad de nosotros..
Jesús, esplendor del Padre,
Jesús, pureza de la luz eterna,
Jesús, Rey de la gloria,
Jesús, sol de justicia,
Jesús, Hijo de la Virgen María,
Jesús amable,
Jesús admirable,
Jesús, Dios fuerte,
Jesús, Padre del siglo futuro,
Jesús, ángel del gran consejo,
Jesús poderosísimo,
Jesús pacientísimo,
Jesús obedientísimo,
Jesús, manso y humilde de corazón,
Jesús, que amáis la castidad,
Jesús, que nos amáis,
Jesús, Dios de la paz,
Jesús, autor de la vida,
Jesús, ejemplar en todas las virtudes,
Jesús, celador de las almas,
Jesús, nuestro Dios,
Jesús, nuestro refugio,
Jesús, Padre de los pobres,
Jesús, tesoro de los fieles,
Jesús, buen Pastor,
Jesús, luz verdadera,
Jesús, sabiduría eterna,
Jesús, bondad infinita,
Jesús, nuestro camino y nuestra vida,
Jesús, alegría de los ángeles,
Jesús, Rey de los Patriarcas,
Jesús, Maestro de los Apóstoles,
Jesús, Doctor de los Evangelistas,
Jesús, fortaleza de los Mártires,
Jesús, luz de los Confesores,
Jesús, pureza de las Vírgenes,
Jesús, corona de todos los Santos,
Sednos propicio, R/ perdónanos Señor.
Sednos propicio, R/ escúchanos Señor.
De todo mal, R/ líbranos, Jesús.
De todo pecado, R/ líbranos, Jesús…
De tu ira,
De las celadas del demonio,
Del espíritu de la impureza,
De la muerte eterna,
Del desprecio de tus inspiraciones, 
Por el misterio de tu santa Encarnación,
Por tu nacimiento,
Por tu infancia,
Por tu santísima vida,
Por tus trabajos,
Por tu agonía y pasión,
Por tu cruz y desamparo,
Por tus angustias,
Por tu muerte y sepultura,
Por tu resurrección,
Por tu ascensión,
Por la institución que hiciste de la Sagrada Eucaristía,
Por tus alegrías,
Por tu gloria,


V. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,
R/ Perdónanos, Jesús.
V. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,
R/ Escúchanos, Jesús.
V. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,
R/ Ten piedad de nosotros, Jesús.
V. Cristo, óyenos.
R/ Cristo, escúchanos.


Oremos

Señor Jesús que dijiste: Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Te suplicamos que nos concedas los afectos de tu divino amor, a fin de que podamos amarte con todo el corazón,
palabras y obras, y nunca dejemos de alabarte.

Permite, Señor, que tengamos temor y amor por igual a tu santísimo Nombre, pues no dejas de gobernar a quienes consolidas en la firmeza de tu amor. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén

Oración de san Agustín

Tú eres, ¡Oh Cristo!, mi Padre santo, mi Dios misericordioso, mi Rey poderoso, mi buen pastor, mi único maestro, mi mejor ayuda, mi amado hermosísimo, mi pan vivo, mi sacerdote por la eternidad, mi guía hacia la patria, mi luz verdadera, mi dulzura santa, mi camino recto, mi sabiduría preclara, mi humilde simplicidad, mi concordia pacífica, mi protección total, mi preciosa herencia, mi salvación eterna.

¡Cristo Jesús, Señor amabilísimo! ¿Por qué habré deseado otra cosa en mi vida fuera de Ti? ¿Dónde estaba yo cuando no pensaba en Ti? Deseos todos de mi corazón, inflámense y desbórdense desde ahora hacia el Señor Jesús; corran, que mucho tardaron ya; apresúrense hacia la meta, busquen al que buscan.

¡Oh Jesús! ¡Anatema sea el que no te ama! ¡Rebose de amargura quien no te quiera! ¡Dulce Jesús, que todo buen corazón dispuesto a la alabanza te ame, se deleite en ti, se admire ante ti!
¡Dios de mi corazón y porción mía, Cristo Jesús! Que desfallezcan los alientos de mi pecho y vivas Tú en mí, y se enciendan en mi espíritu las brasas vivas de tu amor, creciendo hasta convertirse en fuego perfectísimo; que éste arda siempre en el altar de mi corazón, hierva en mis entrañas e incendie lo íntimo
de mi alma, para que en el día de mi muerte me presente ante ti consumido por tu amor. Amén.

Oh, Jesús, que vives en María

Ven, ¡Oh Jesús!, que vives en María; ven a vivir y reinar en nosotros, que tu vida se exprese en nuestra vida para vivir tan sólo para Ti. Forja en nuestra alma, iOh, Cristo!, tus virtudes, tu Espíritu divino y santidad, tus máximas perfectas y tus normas y el ardor de tu eterna caridad. Danos parte, Señor, en tus misterios para que te podamos imitar; tú que eres Luz de Luz, danos tus luces, y en pos de Ti podremos caminar. Reina, Cristo, en nosotros por tu Madre, sobre el demonio y la naturaleza, en virtud de tu nombre soberano,
para la gloria del Padre celestial. Amén.

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